domingo, 4 de marzo de 2012

Lope de Vega (1562-1635)

Queridos lectores, ahora que ya tenéis cuatro pinceladas sobre el siglo de Oro, procederé a hablaros sobre el gran autor que surgió a raíz de ahí, Lope de Vega.



Acontecimientos importantes de su vida:

Lope de Vega, ya desde joven estaba metido en los ambientes teatrales (conocía la danza, la música y el esgrima). Recibió una excelente educación por parte de sus padres y con tal solo 12 años ya había acabado los cursos de Humanidades.

Quedó huérfano pocos años después y fue acogido por don Jerónimo Manrique (obispo de Ávila) y trabajó en casa del Duque de Alba (fue su secretario).

Después de finalizar su segundo matrimonio, decidió inscribirse en la congregación de sacerdotes naturales de Madrid. De este modo, pudo llevar una vida más acomodada y tranquila que le facilitó una mayor y mejor producción, ya que los años anteriores vivía solamente de sus comedias y otros escritos.  Pero con el estado eclesiástico obtuvo más ingresos.

A partir de allí, sus obras fueron ganado prestigio, de tal forma que llegó a ser considerado el autor con más prodigiosas virtudes (se le tenía por santo). Durante su vida produjo una gran cantidad de comedias.


Sus obras tienen unas constantes de personajes:

Siempre hay un caballero en diversas formas (puede ser el padre de la dama, el hermano, etc.): muchas veces es el salva guardador del honor de la dama
Existe también el Poderoso, que puede ser o el injusto o  el salva guardador de la dama.

La harmonía de las obras es destruida por algún acto egoísta del poderoso injusto. En este caso siempre hay el castigo por parte de alguien o por el propio rey. Cuando converge el sentido de autoridad (papel de defensa del honor) con el de pasión amorosa, suelen aparecer contenidos trágicos.
Sale también la figura del rey, que suele ser siempre prudente, es decir,  representa el poder, la justicia y el honor. En algunas comedias sale en forma de rey galán, en este caso, si este  choca con la pasión personal por la dama, puede introducir el desorden.

La relación entre la Dama y el Galán muestra siempre valores, generosidad, idealismo, y capacidad de sufrimiento. Entre ellos suelen desarrollarse unos hilos de celos y como telón de fondo tienen un mundo muy rígido de normas, es por eso que tienen que idear estrategias para poder verse a escondidas. Un ejemplo puede ser el típico episodio de la dama vestida de hombre con tal de ocultarse y no ser vista. Y muchas veces, la historia de amor entre el galán  y la dama, es paralela a la del gracioso y otra mujer, normalmente una sirvienta de la dama.

El gracioso, también llamado bobo o donaire, es una figura inseparable del galán (normalmente criado o amigo) y muchas veces es su consejero y confidente. Presenta una gran fidelidad al galán, suele estar siempre de buen humor, le gusta la comida y el buen dormir (de carácter noble). Es el elemento cómico, hay que tener en cuenta que en el teatro de Lope siempre hay momentos de risa.

Los protagonistas suelen ser de pueblo y tienen los mismos valores que pueden tener los nobles. Hecho que muestra una gran innovación por parte de Lope, ya que en aquellos tiempos, el amor solo lo podían sentir las clases altas; en las clases bajas el amor era únicamente sexual. Lope de Vega, al poner los mismos sentimientos que tenían la gente noble en la gente del pueblo, muestra una gran intención de cambios sociales y políticos, es decir, indirectamente lanza un mensaje de valores y de conductas.


Algunos de los miembros de la escuela de Lope y sus obras más importantes:


Grupo Valenciano
Guillén de Castro (1569-1631)
El amor constante (1596 y 1599)
Su primera obra dramática, posee todas las características de la tragedia de la dramaturgia renacentista (comedia palatina). Castro insiste en los deberes del rey, sin cuyo cumplimiento no merece respeto de sus súbditos. Su esquema se reproducirá en la tragicomedia El perfecto caballero (1612-1615).
Trata de un rey autoritario que desea legítimamente a Nisídra (es uno de los personajes más admirables de la tragedia amorosa de todo el teatro de Guillén de Castro), pero ella está enamorada de Celauro, que no le corresponde. Este hecho provoca que el rey comita múltiples crímenes, vengados finalmente por el hijo secreto de Nisidra, que lo ejecuta.
El curioso impertinente (1606)
Tragedia de tono cómico. Una de sus obras maestras. Ejemplifica el tratamiento de la mujer como personaje fuerte, capaz de manejar las voluntades de los personajes circundantes y los hilos del propio destino. Critica las convenciones de la honra como perteneciente a unas leyes decaídas que impiden la realización de los deseos naturales. Plantea la permisión de los amores adúlteros frente a los del matrimonio, presenta y defiende el triunfo del adulterio y del amor frente a los derechos del marido, que muere perdonando a los amantes.
Temas tratados: supremacía entre el amor y la amistad, los desfavorables  pactos del honor y el abuso del poder en la figura del despótico y mujeriego Duque de Florencia.

Las mocedades del Cid (1605-1615)
Obra considerada como la obra cumbre de Guillén de Castro.  Pieza de corte épico y patriótico, inspirada en el Romancero (dramatización de la épica castellana del Romancero). Castro contrapone el amor y honra, y hace triunfar al amor.
Temas tratados: honor y deber, amor y razón de estado, en una visión exaltadora de las cualidades del héroe (actitudes ejemplares con su rey, su padre, su deber y su amada).
La hazañas del Cid (1605-1615)
Continuación de Las mocedades del Cid. Retoma tramas iniciadas en la primera parte.
Clara aversión en contra del matrimonio: engaño y fastidio del trato entre los esposos, constante fingimiento que exige la vida matrimonial, tormento de una esposa celosa, etc. Castro quiere diferenciarse de su maestro en los desenlaces (su ideario discrepa del código de la época, del código amoroso y del código del honor).

Los malcasados de Valencia (1608)
Comedia muy lograda que resuelve el conflicto matrimonial mediante divorcio (solución insólita en el teatro clásico español). Comedia frívola, ligera y picante. Despliega su ideología sobre el matrimonio, los malcasados y el amor auténtico: se ríe de los convencionalismos de la época sobre el honor. Sus personajes son caballeros y damas de acomodada posición y vida urbana que protagonizan una trama de relaciones íntimas regidas por el engaño y la insatisfacción (muy poco frecuente en el teatro barroco español).



Grupo madrileño
Juan Ruiz de Alarcón y Mendoza (1580-1639)
El tejedor de Segovia (1616 y 1619)
Argumento: En el reinado de Alfonso VI, a finales del siglo XI. Un noble, se refugia como tejedor en Segovia (perseguido por sus enemigos políticos). Un enemigo suyo, sin conocerle, se enfrenta con él por líos amorosos y acaba en cárcel. Se escapa luego a la sierra con los bandoleros; consigue hallar al conde  y lo mata. Posteriormente, derrota al ejército moro que perseguía al ejército del rey, consecuentemente, este, perdona a todos los bandidos que iban con él.
Ganar amigos (1617)
Comedia heroica o dramática.  Muestra un conjunto de caballeros que presentan las virtudes más nobles.
Las paredes oyen (1617)
Una de las más típicas comedias de Alarcón. Hace una sátira de la infamia.
Narra la historia de como Don Mendo, por maledicencia, pierde a la mujer que ama a manos de su rival, que es pobre y feo pero de gran calidad moral.
La verdad sospechosa (1618 y 1621)
Esta pieza está considerada la obra maestra del dramaturgo.
Trata de un joven muy dado a mentir que se enreda en sus propios embustes y consigue que no le crean cuando más interesado está en ello (la vieja fábula del lobo y el pastor).
Características de la obra: La acción se desarrolla en la época del autor y tiene como escenario la Corte. Alarcón muestra la fealdad moral de la mentira y sus riesgos sociales. El mentiroso se describe como un presumido que fanfarronea, es decir, el prototipo del español petulante, capaz de todo con tal de que no le tomen por tonto ni tenga que admitir ajenas autoridades y superioridades. A causa de sus mentiras se queda sin la muchacha que le gusta.




Grupo andaluz
Antonio Mira de Amescua (1577-1644)
El esclavo del demonio
Es su obra maestra, que dramatiza el mito de Fausto. Esta obra influyó en El mágico prodigioso de Pedro Calderón de la Barca y en otras obras de este autor. También imitaron esta comedia Agustín Moreto, Jerónimo de Cáncer y Matos Fragoso en Caer para levantar.
Argumento: Don Gil de Santarem es un hombre piadoso que impide con sus rezos que un caballero rapte a su amada Lisarda, cuyo padre se oponía al matrimonio. En esto, don Gil cae en la tentación de seducir a Lisarda. Ella y don Gil huyen y se hacen bandoleros.  Consecuentemente, don Gil acaba firmando un pacto con el demonio para poder lograr sus deseos frente a Leonor. El caballero, que cae también den manos de don Gil, intenta convertir y hacerse arrepentir a don Gil con las mismas razones que éste había empleado para hacer arrepentirse al caballero al principio. Lisarda intenta matar al caballero, le falla el arma y ve en ello un aviso del cielo. Se arrepiente, entrega todos sus bienes y se entrega como esclava a un villano. El diablo ofrece todos los bienes de este mundo a don Gil, pero este quiere solamente a Leonor. Cuando el diablo se la trae, descubre aterrado que tan codiciada belleza no es más que un esqueleto sin carne. Aparece el Ángel de la Guardia que lucha con el diablo y le arrebata el papel firmado por Gil.
Las desgracias del rey don Alfonso el Casto
Inspirada en la leyenda de Bernardo del Carpio, un personaje legendario de la Edad Media española, hijo extramatrimonial de una infanta y hermana del rey asturiano Alfonso II de nombre Ximena, y del conde de Saldaña, Sancho Díaz. A Bernardo del Carpio se le atribuyen numerosas hazañas, entre ellas la derrota de los franceses en Roncesvalles. Durante el Siglo de Oro sirvió de inspiración para piezas teatrales, obras caballerescas en prosa y poemas épicos
No hay burlas con las mujeres, o casarse y vengarse
Es una comedia de desenlace dramático en que una mujer venga por sí misma, con “secreta venganza”, su honor por haber sido abofeteada por celos infundados. Trata el tema de la mujer varonil, puesta de moda por los dramaturgos de su tiempo e introduce el tema de la mujer vengadora de su propio honor.





Grupo andaluz
Luis Vélez de Guevara (1579-1644)
Vélez de Guevara copió tanto el sistema dramático de Lope que a veces es difícil saber si son suyas las obras a él atribuidas
La luna de la sierra (1613)

Tiene lugar en el tiempo de los Reyes Católicos en torno a la figura del frustrado príncipe don Juan. Se trata de una graciosa parodia de Peribáñez y el Comendador de Ocaña de Lope de Vega, pero donde la comedia de Lope es una celebración del amor matrimonial. Vélez invierte los esquemas tradicionales para llegar a un final tan sorprendente como cómico.
El diablo cojuelo. Verdades soñadas y novelas de la otra vida (1641)

Novela en estilo muy conceptista y una de las más curiosas y difundidas novelas picarescas (temática satírica lucianesca de costumbres).
Se trata de una sátira de la España de su época, ya en evidente decadencia como imperio. Refleja el desengaño del sueño imperial promovido en el siglo anterior, y el fracaso de la idea de una España exportadora de sus valores.
Lo que obliga el ser rey (1628)

Combina elementos de la comedia de honor y de la comedia de privanza, llegando a un desenlace burocrático. En parte, la obra es una demostración de su título: ser Rey obliga a uno a defender contra sus propios deseos y contra la malicia y la envidia de otros la honra de sus súbditos.

Reinar después de morir (1652)

Una de las mejores comedias del autor. Trata de los amores trágicos de Inés de Castro con Don Pedro, heredero de la corona de Portugal. La grandeza del personaje y el dramatismo de su biografía, convierten a Inés de Castro en símbolo del amor trágico.





No hay comentarios:

Publicar un comentario